En los procesos de coaching una de las máximas es guardar la confidencialidad de los clientes, con la excepción en la que el coachee te da permiso o el propio coachee habla del proceso públicamente. En esta ocasión, tengo que agradecer que Mikel Gurrutxaga haya hablado de nuestro trabajo para poder mencionarle.

Comencé a trabajar con Mikel en su época de juveniles en la SD Eibar y, desde entonces le he acompañado por una montaña rusa de emociones: desde los primeros partidos consiguiendo los objetivos marcados en el proceso, pasando por la enorme ilusiòn de ser llamado para entrenar con el primer equipo del Eibar, sufriendo por el golpe de la gravísima lesión de rodilla que le tuvo un año parado, hasta su andadura esta temporada por el futbol finlandés. Visto así, la lectura de nuestra sociedad actual no lo vería como un caso de éxito, es mas, creo que la mayoría de coachs, seguramente, no lo publicitarían ya que, todavía, no ha llegado a jugar en primera o segunda división. Y, sin embargo, para mí, es uno de lo mayores casos de éxito de un proceso de coaching.

La evolución de Mikel no se puede expresar con palabras, se tiene que sentir en una conversación con él. Es de esos procesos en los que la conversación enriquece tanto al coach como al coachee y eso es oro puro. El éxito para mí es que un deportista sea fuerte, pero que también se pueda sentir vulnerable algo muy diferente a la debilidad con la que se confunde en demasiadas ocasiones. El éxito es que el deportista sea consciente de sus momentos, que los reconozca y sepa cómo puede dar respuesta a los momentos más complejos y, desde ahí, que su nivel le lleve lo más arriba posible.

Los procesos de Coaching se venden como procesos de éxito, pero ¿qué es el éxito realmente? Cuando trabajo con jóvenes deportistas el principal foco de trabajo suele ser la consciencia de donde están, de cual es su realidad y desde ahí que, con el trabajo del proceso, vayan acelerando su nivel de madurez y puedan tener herramientas para gestionar mejor las situaciones que se les plantean en el día a día. ¿Es más exitoso un proceso de un jugador que llega a Primera División que el proceso de Mikel? A nivel de logro-resultado está claro que sí, a nivel de construcción de la persona puede que no y, al final, en esta vida se trata de VIVIRLA desde la consciencia de quien eres y quién quieres ser. Si la felicidad tiene un sentido creo que está cerca de este vinculo con la persona que quieres ser, un camino flexible, dinámico, en continuo movimiento y en continua construcción. El otro día un jugador me decía que se sentía totalmente pleno porque al meterse en la cama sabía que había dado lo mejor de sí y que no se podía reprochar nada ¿Hay algo mejor que apagar la luz, quedarte en soledad y sentirte pleno?

Toda esta reflexión sobre el éxito me viene en un momento de malestar. Hace ya unos años que mi paradigma de éxito cambió y se distanció del reconocimiento de la posición, del dinero, del ser más o menos conocido, de ser visible…fui consciente que los valores que unían al éxito no eran mis valores, los había comprado de personas externas. Pero esa transformación no es fácil, y el día a día me sigue demostrando como, por ejemplo, en este mundo del coaching parece que el que más éxito tiene es el que más aparece en las redes sociales, el que más impacto tiene en sus coachee, y aquí aparece el famoso “ego”. Desgraciadamente me estoy encontrando con decepciones enormes en personas que para mi eran referentes. He vivido en carne propia una falsedad terrible cuando luego venden en sus procesos todo lo contrario, y esto no hace más que daño a la credibilidad del coach y del coaching. Esto me lleva a mirarme todos los días en el espejo y preguntarme si estoy siendo realmente la persona que quiero ser. Esto me lleva a poner el foco, más si cabe, en mi zona de influencia, a reflexionar y seguir mi camino, el camino que me hace realmente feliz,

Y justo aparece un post de Mikel que habla de nuestro trabajo, al que quiero dar las gracias  por su ejemplo, por las conversaciones que me ha regalado y por hacerme consciente nuevamente que el éxito no era aquello en que creía, no es eso que se vende, el éxito es eso que se construye desde dentro hacia afuera.

Gracias por la lección. Mila esker bihotzez, Mikel.

Os recomiendo leer a Mikel en su blog

https://www.futbolistafrustrado.com